Presentan en Miami el libro “Desde el corazón de Irán”

Adela, esposa de Rafael Cerrato, periodista y escritor español, puso el toque espontáneo en el lanzamiento del libro Desde el corazón de Irán: Los Bahá’ís: la esperanza oprimida, presentado por su autor en una librería de Coral Gables. Por Sergio Boffelli (10/4/2010)

Ella trajo al final el toque espontáneo, y reveló una de las importantes motivaciones que condujeron al periodista a dedicar más de dos años de investigación sobre el tema.

Transitaban a bordo de un taxi por la ciudad de Haifa , ciudad al norte del Estado de Israel, en la costa del Mediterráneo oriental, cuando al pasar frente al templo Bahá’í detuvieron el vehículo para contemplar el sitio.

La magnificencia del templo, y “ la paz ” que experimentaron, dejarían su huella en Cerrato y Adela, en esta ciudad extendida sobre la falda del Monte Carmelo que además alberga, sobre jardines cuidados con esmero, el centro mundial Bahá’í.

“Tenía que descubrir lo que había detrás de esa belleza”, ha dicho Cerrato.

Esta religión que nació en el siglo XIX y hoy cuenta con cerca de 7 millones de fieles en el mundo, fue fundada por Bahá’u’ll”Ah (1817-1892). Sus fieles consideran que su fundador es parte de los profetas divinos que incluyen a Abraham, Moisés, Buda, Zoroastro, Cristo y Mahoma.

Los Bahá’ís creen que la humanidad es una sola raza y la tierra un hogar común, y que ha llegado el momento de unirse en una sociedad global. Esta pacífica visión de los Bahá’is, que ha encontrado refugio en Israel , no es bien vista por otros, especialmente por Irán, que los ha perseguido con saña y violencia.

De los años 1800’s se reportan hasta 20 mil fieles Bahá’í asesinados por agentes del gobierno iraní o por turbas, que han percibido la nueva religión como herética. Para 1933 su literatura fue prohibida, sus matrimonios no reconocidos, y sus fieles que trabajaban en el servicio público fueron despedidos.

En 1955 su centro nacional en Teherán, la capital iraní, fue demolido. Y a raíz de la revolución islámica de 1979, tras el derrocamiento del Sha, la situación empeoró a niveles de cientos de bahá’ís detenidos y ejecutados por practicar su fe, y hasta cuyos cementerios han sido confiscados.

La visión igualitaria entre hombres y mujeres, el derecho universal a la educación, la revelación divina progresiva, el reconocimiento del origen divino de las religiones más importantes, y que la religión es para unir y traer paz, parecen ser algunos de los conceptos que irritan a los iraníes.

De la historia de los Bahá’ís trata el libro de Cerrato. Una obra que el autor confiesa “me costó bastante trabajo, porque no hay demasiada documentación”, así que poco a poco, y mediante entrevistas a personajes claves, pudo reunir la información que le permite “dar a conocer al mundo la realidad de una religión que nació en Irán con un mensaje social muy moderno.”

Para Cerrato la fe Bahá’í pudiera ser “ese movimiento que, de alguna manera, renovase o modernizase las instituciones. Pero al mismo tiempo vi que ese puente cultural, que todo el mundo anda buscando…, conociendo la fe Bahá’í existe de hecho la posibilidad de establecer un puente de unión.”

El académico Juan Dircie, vice director del Comité Judío Americano (AJC, siglas en inglés), “la única forma de tener un mundo sin anti semitismo, es cuando tengamos un mundo donde se respeten todas las minorías, y donde los derechos humanos de todos, estén garantizados.”

Las resoluciones de las Naciones Unidas sobre derechos humanos en Irán, incluyen generalmente la violenta persecución contra a los Bahá’ís.

Dircie considera que se debe trabajar por los derechos de todos, destacando que la sede mundial de los Bahá’ís está en Haifa, Israel, “porque es el único lugar del Medio Oriente donde hay tolerancia religiosa, donde cualquier grupo religioso puede construir una sinagoga, una iglesia, una mezquita, un santuario, y cualquier persona, de cualquier fe, tiene acceso a los lugares santos.”

Para Dircie, “Irán ha llevado los derechos humanos al plano más bajo. No se respetan la minoría Bahá’ís, no respetan a las mujeres, no respetan a la oposición política…, es una amenaza no solo para Israel , sino que para el mundo entero.”

La obra de Cerrato incluye El Imperio perdido de los jázaros: de Córdoba a Jazaria, pasando por Jerusalén (2006), sobre la conversión de un pueblo al judaísmo; La historia de Lepanto, batalla inacabada, que se adentra en las contradicciones de las culturas europea e islámica en los siglos XV y XVI, y recientemente publicó “25 448, NO. Roberto Martín Pérez”, Ediciones Universal, sobre Cuba y el exilio.

Adriana Bianco, escritora, periodista y conferencista, dijo que Cerrato “aborda en sus libros temas históricos, religiosos y periodísticos, con un pensamiento dinámico y reflexivo, a veces polémico”, pero siempre apuntando al entendimiento de los procesos sociales y culturales.

Para Bianco el último libro del español resulta esclarecedor “para los interesados en la evolución espiritual de la humanidad y en la defensa de los derechos humanos; también para los estudiosos de las religiones y para aquellos que deseen comprender la compleja realidad de Irán.

Artículo original en la web diariolasamericas.com