"¡25448, No! Roberto Martín Pérez, sí", testimonio del horror castrista
Debemos saludar la llegada de ¡25448, No! Roberto Martín Pérez, la biografía y memorias del conocido ex preso político cubano del mismo nombre. Por Manuel C. Díaz para "El Nuevo Herald" (12/12/2010)
Sobre los horrores del presidio político cubano de los últimos 50 años se han escrito varios libros. Recuerdo los de Armando Valladares, Ernesto Díaz Rodríguez y Hubert Matos, titulados Contra toda esperanza, Rehenes de Castro y Cómo llegó la noche, respectivamente. En realidad, no han sido muchos. Creo que nunca serán suficientes. Es por eso que debemos saludar la llegada de ¡25448, No! Roberto Martín Pérez, la biografía y memorias del conocido ex preso político cubano del mismo nombre, editado por el ensayista español Rafael Cerrato Salas, con un prólogo de Lincoln Díaz-Balart y publicado por Ediciones
Universal.
El libro, escrito en primera persona, es el resultado de largas sesiones de grabación en las que, en el transcurso de dos años, Martín Pérez le fue contando su vida a Cerrato quien, para editarlo, debió consultar decenas de libros (sabía poco sobre Cuba cuando emprendió este proyecto), entrevistar a ex presos políticos cubanos, y revisar numerosos artículos, fotografías y documentos inéditos que Martín Pérez le proporcionó. Después de un arduo proceso de selección de todo el material, comenzó la redacción, que terminó en más de 500 páginas --organizadas en capítulos-- en las que Roberto Martín Pérez, a través de sus memorias (desde su nacimiento hasta su ruptura con la Fundación Cubano-Americana) cuenta también, quizás sin proponérselo, la historia de Cuba.
Y es que cada etapa de su vida --incluso su niñez-- ha estado vinculada a nuestra historia. Aquí está, entrelazado con su biografía, todo el acontecer republicano. Su nacimiento, el 11 de agosto de 1934, fue el mismo año en que Batista provocó la caída del gobierno provisional de Grau San Martín; su adolescencia transcurrió entre el período presidencial de Carlos Prío Socarrás y el de Fulgencio Batista y está contada, no sólo con un cierto tono de coming of age novel, sino también con el dramatismo de aquellos convulsos tiempos: las guerras gansteriles de los años 40 y las acciones revolucionarias de los 50 que culminan con el triunfo de la Revolución. Su temprana juventud, que coincide con su salida de Cuba, es también narrada en el marco de aquellos históricos acontecimientos. Y así, en un orden cronológico, cuenta su desengaño con Batista, su incorporación a los preparativos de la invasión que, desde República Dominicana, partiría hacia Cuba, su captura en Trinidad y el inicio de sus largos y dolorosos 28 años de presidio, hasta llegar al momento de su liberación cuando, en plena adultez, comienza una nueva etapa de lucha en el exilio.
Los capítulos correspondientes a los años de presidio (en realidad, los más impactantes) comienzan con el nombre --seguidos de un poema en su honor-- de cada uno de los reclusos que murieron en prisión: Francisco Aguirre Vidaurreta, Gerónimo González Candina, José Aucar Nemer, Roberto López Chávez, Pitágoras Feroz Cambra, Julio Tang Texier, Alfredo Carrión Obeso, Pedro Luis Boitel, Reinaldo Cordero Izquierdo, Luis Alvarez del Río, Carmelo Cuadra Menéndez, es imposible seguir; la lista es interminable. Roberto Martín Pérez los recuerda a todos, tanto a los que se enfrentaron a sus destinos con la estoicidad de los predestinados, como a los que traicionaron sus principios. A estos últimos no les escribe poemas, pero los menciona, sin miedo, por sus nombres. En este libro está todo: grandezas y pequeñeces. De un bando y de otro. Lo mejor y lo peor del ser humano. Más que un libro de memorias, es un aleccionador libro que rescata, para las futuras generaciones, una parte importante de nuestra historia. Es también un libro valioso en su carácter de denuncia: si una sola persona descubriese en sus páginas el horror de estos 50 años de dictadura castrista, habría cumplido su cometido.