Roberto Miranda
Aragón, 18 de abril de 2006
"Lepanto puede ayudarnos a pensar en la historia presente". Ponce del Río presenta su novela sobre ´la batalla inacabada´.
La expresión no hay moros en la costa, popularizada en la España de los siglos XVI y XVII, tras la batalla de Lepanto (1571) da una idea de que el peligro de los turcos persistía en el Mediterráneo Occidental pese a la gran victoria de la coalición cristiana con Felipe II a la cabeza. Así lo refleja la novela Lepanto; la batalla inacabada (Ediciones Dédalo) que Rafael Ponce del Río, su autor, presentó ayer en la Fnac de Zaragoza, acompañado por el historiador y novelista José Luis Corral.
Nacido hace 55 años en Córdoba, Rafael Ponce del Río, (un sinónimo literario de Rafael Cerrato, que a partir de ahora firmará con este nombre verdadero sus obras), declaró que en casa de su padre encontró trabajos sobre aquella batalla: "Vi que proliferaba entonces la obra Trafalgar de Javier Pérez Reverte, que era la historia de una derrota. Y me puse a investigar sobre las causas de Lepanto, sus antecedentes: por qué no estaba Francia entre los afectados, el papel combativo de la pequeña República de Malta..."
Ponce del Río ya había publicado Carta de Fernando Sánchez Dragó y guarda en la recámara otras novelas inéditas, una de las cuales publicará en septiembre. Jubilado de una vida dedicada a los negocios y residente en una casa de campo en la provincia de Barcelona, ha visto ahora su momento de escribir, y de "reflexionar sobre lo que el presente tiene de similitud con esa historia: En aquella batalla se organiza una coalición que no llega a sus últimas consecuencias y deja el tema pendiente; igual que ocurrió en los años 90 del siglo XX en la I Guerra del Golfo: de esta reflexión salió este libro".
El historiador José Luis Corral recalcó que en España "se conmemoran más las derrotas", y alabó esta obra, declarando que "se nota la prosa brillante, directa y amena, de un cordobés" para señalar que "hay la historia de una batalla tomada con siglo y medio de antelación", desde los antecedentes en 1453 con la toma de Constantinopla. Y advirtió que la descripción de la batalla está narrada "con un pulso muy firme y con mucha emoción".
Ponce del Río indicó que en la batalla se dirimió el futuro del mundo, con los musulmanes, bajo el mando de los sultanes turcos tratando de conquistar Italia y el Papado, para dominar luego España y el Nuevo Mundo, con la complicidad de los moriscos españoles. Pero esa historia está reflexionada desde el presente, con dos concepciones del mundo enfrentadas, donde ocurren cosas como la guerra en Bosnia, de Irak, o la crisis de Oriente Medio.