Francisco Javier Redondo

05/04/06: Presentación de Carta a Fernando Sánchez Dragó.
El pasado día 29 de marzo'06 tuvo lugar en FNAC de Madrid la presentación del libro Carta a Fernando Sánchez Dragó, de Ramiro Ponce del Río, que tuvo como participantes, además de al propio autor, a Fernando Díez y Fernando Sánchez Dragó.

Ramiro Ponce del Río es originario de la provincia de Córdoba, aunque actualmente reside en un pueblo de la periferia de Barcelona, situado en los alrededores de la montaña mágica de Montserrat. Según él, son las buenas vibraciones que esta tierra emana las que le ayudan en su inspiración. Su vida ha discurrido por media España y numerosos países, siendo la lectura su gran afición.

Tomó la palabra en primer lugar Fernando Díez, amigo personal del autor de Carta a Fernando Sánchez Dragó, que destacó la vocación tardía de Ponce del Río, así como el buen comentario que tanto Pilar Rahola como José Enrique Ruiz-Domènec han hecho de él, lo cual no hace sino afianzar su propio criterio de que estamos hablando de un escritor serio, y al mismo tiempo de pluma fácil, de lectura amena. En estos tiempos de espiritualidad light, sectas, gurús, de decadencia, en definitiva, es importante que se hagan libros como esta Carta a Fernando Sánchez Dragó. Son libros que nos devuelven a nuestras raíces filosófico-cristianas, pues en ellas están recogidas la forma de alcanzar la felicidad y las normas de convivencia.

A continuación tomó el micrófono Fernando Sánchez Dragó, quien, según sus palabras, estaba allí “para acusar recibo de esta larga carta que me envía una persona a la que acabo de conocer. He tenido unas cuantas conversaciones telefónicas con él antes de ahora, pero nunca nos habíamos visto en persona. Entonces, cuando una persona se toma la molestia de escribir una carta de 158 páginas dirigida a mí, una persona bien educada, como yo pretendo serlo, tiene que acusar recibo y tiene que responder de alguna manera. Por cierto, mi libro, Carta de Jesús al Papa, era una carta enviada por Jesús, un remitente más ilustre que yo y enviada a una persona también más ilustre que yo, que era el Papa, y el Papa no me contestó”, decía Dragó.

“La verdad es que Carta de Jesús al Papa, que es al libro que se refiere Ramiro en el suyo, ha tenido la virtud de ser genesíaco, es decir, ha inspirado a otros libros. Para mí, verdaderamente, como escritor, es casi lo mejor que me puede suceder, que un libro mío provoque en otras personas el deseo de escribir a su vez libros, aunque sean polemizando con el mío. Es más, prefiero que sean polémicos con el mío, realmente a mí no me gustan nada los elogios, en cambio tengo una extrema estima por los adversarios, son los adversarios los que nos nutren, los que dan sentido a nuestras vidas”.

Siguió Dragó contando la historia de la creación de Carta de Jesús al Papa, que comenzaba con la redacción, allá por los inicios de los años 70, de Gárgoris y Habidis. También trató el tema de las secuelas que Carta de Jesús al Papa, que con esta Carta a Fernando Sánchez Dragó van ya tres. Desde el primer momento Dragó intentó dejar claro que él no había ido a esa presentación a debatir, porque, a su edad, uno no tiene opiniones, sino convicciones. “Tu libro me gusta, lo he leído con agrado, me ha interesado y creo que es una obra que puede resultar del interés de cualquier lector que se acerque a él. Y te agradezco el interés, por supuesto”, sentenció Dragó.

Llegó el turno de Ramiro Ponce del Río, que agradeció a Fernando Sánchez Dragó y a Fernando Díez, así como a los asistentes, su presencia en la presentación de su libro. “Es evidente que Fernando y yo tenemos muchos puntos en común, pero también muchos puntos de divergencia, aunque yo no quisiera que esto se convirtiera en un debate. Uno de los temas que más me ha interesado del libro de Fernando es el supuesto viaje de Jesús a la India, viaje que desde mi punto de vista no existió, pero tengo aquí muchas notas que he ido tomando y no creo que sea éste el tema de discusión de esta presentación. A Fernando lo he leído desde hace muchos años, desde muy temprano, y es para mí crucial ese personaje de El camino del corazón, el Caminador Manchego, que deja La Mancha y comienza a andar, ése es uno de los personajes que me indujo a mí a hacer lo propio. Fernando es un hombre al que le he visto muchísimas contradicciones, todos las tenemos, pues suponen una evolución. El tema del viaje me movió a escribir el libro, porque no consideraba que estuviera justificado ni bien documentado. Hago paralelismos con Yogananda, con Buda, con Mahoma, un seguimiento de la historia del Cristianismo antiguo, etc”, sostenía Ramiro Ponce del Río.
“Mi libro tiene muchas claves para aquél que quiera entrar en estos temas y que quiera investigar sobre ellos”, concluyó el autor. 

Francisco Javier Redondo Jordán