Rogelia Castellón
Octubre 2010
"El Sabio de Cádiz", algo nuevo con sabor a reconocimiento de valores distintos. El descubrimiento de nuevas tierras por la España aventurera y futurista aparece siempre como logrado por espadas y violencia.
Aquí, en este libro aparece también una conquista nueva, científica, y creadora de campos de estudios y de conocimientos de naturaleza increíbles para el hombre de aquellos lejanos años, pero como labor de paz. Con la intención de un sabio se logró la conquista de la naturaleza y de esa vida florida, fuerte y beneficiosa, la cual llenó en aquella era el campo científico, desconocido y posiblemente no esperado del uso de los productos de la tierra en la vida de la ciencia.
La causa no fue solamente la conquista, fue el esfuerzo de un conquistador con visión de futuro, con la fuerza de una cultura diferente, José Celestino Mutis, de España, médico. Incansable investigador en el campo de la ciencia, enlazado al intento de Colombia de proyectarse hacia ese campo, llevó el interés al conocimiento de esa nueva cultura capaz producir nuevas ideas.
Rafael Cerrato Salas, siempre con su afán histórico y con su capacidad para descubrir todos los caminos de cada pueblo, de sus habitantes y de sus méritos, nos lleva a este nuevo descubrimiento que no encierra ni el encuentro con riquezas monetarias ni el deseo de reinar en la primera empresa de ese tipo. Encierra sabiduría.
Algo muy importante, Mutis, gaditano, hijo de la España viajera, nacido en el día 16 de abril de 1732, llevó al Reino de la Nueva Granada, la Real Expedición Botánica, nacida de sus esfuerzos en el campo de los estudios de la flora tropical. Al nuevo, algo desconocido, algo del futuro.
Con su narrativa especial Cerrato nos conduce por los años primitivos en los cuales Cádiz era el punto de enlace de casi todos los países europeos con la ruta de los nuevos descubrimientos de tierras y gentes distintas y hasta entonces desconocidas. Cádiz recibió
y llevó aquellas culturas al viejo mundo para hacerla entrar como la historia nueva. El escritor nos enseña en estos sus estudios, toda el camino y la verdad, del paso de la cultura a través de los libros y de las voces de las ciencia, del arte y de la cultura al nuevo mundo, y nos señala un nacimiento especial para estos proyectos, el de Don José Celestino Mutis.
Destaca Rafael Cerrato con acierto, el mundo en el cual nació y vivió el sabio Mutis. Cuna cristiana y mundo cultural de un librero lo recibieron en aquel hogar. Historias, voces y el lenguaje de muchos eruditos fueron formando su juventud. Escuelas especiales y estudios especiales, formaron la mente del joven gaditano. Filosofía, gramática, retórica, griego y latín completaron sus estudios. Cerrato nos enseña todos los pasos de aquella juventud caminando por el camino de la cultura que lo llevó a la vida del descubrimiento de un mundo nuevo para la ciencia y para la unión de la tierra vieja a la tierra nueva, en el campo en el cual Mutis se hizo imborrable.
Bachillerato, medicina y teología. Teoría, práctica y deseos llenan su tiempo de estudios. Rafael Cerrato Salas, cuenta con exactitud el tiempo y los distintos centros de aprendizaje por los cuales llegó a ser dueño verdadero de una cultura de ciencias.
El escritor viajero histórico, nos lleva en su libro “El Sabio de Cádiz” y nos dice al hablarnos de la ciudad clave: “Aquella era una especie de comunidad de expertos y entusiastas de los principios básicos de la observación y de la interpretación del universo”
Estaba con estos principios, el sabio situado en el punto exacto para contaminar sus fuerzas y sus sueños con los elementos necesarios al desarrollo de las ideas por las cuales regiría siempre su vida.
En aquellos grupos se enseñaba con las aclaraciones de la discusión y por supuesto se aprendía y se deseaba ser parte de aquel mundo. Allí, aprendió todo lo necesario para comenzar el camino en el cual nunca detendría sus pasos, porque al tomar su decisión estaba seguro de que en el nuevo continente podría desarrollar su empeño científico. Cerrato siempre nos muestra lo interno de sus personajes, la fuerza de sus decisiones y por supuesto siempre nos detiene en el camino de la historia, quizá para hacernos entender la llegada de las civilizaciones hasta nuestras tierras. Tal vez por eso incluye el escritor la admirable narrativa del sabio en su “Diario de Observaciones”. Hay magia en la exactitud del lenguaje y en la elegancia de la escritura, especialmente en las excursiones botanizando los diferentes lugares de su primer viaje investigativo. Con ello se lograría su gran sueño, el desarrollo de una historia natural de América Septentrional.
Con aquellos avances y descubrimientos, surgieron por supuesto, los esfuerzos por alcanzar y madurar los estudios en España de materias especiales como medicina, cirugía, anatomía, destacándose la importancia de observar los procesos fisiológicos en las ciencias naturales. Entre las nuevas medidas por el cambio el gobierno de Felipe V, dispuso añadir las enseñanzas de un profesor de botánica a la Real Sociedad Médica de Sevilla y la introducción de nuevos centros botánicos. Mutis se acercaba cada día más a su verdadero destino. Para ese comenzar Mutis se hizo construir en el centro de estudios, un jardín botánico y una biblioteca y desde entonces corrió por las rutas de lo que sería su triunfo futuro. El escritor Cerrato detalla cada paso conductor de la historia del personaje, con información siempre asombrosa, nos presenta cada intento de llegar al objetivo como un nuevo y maravilloso esfuerzo para el avance de los descubrimientos, impulsados siempre por científicos y especialmente por Mutis.
Para el mejor entendimiento de todos, Cerrato continúa llevándonos del brazo de la historia. “De Cádiz a Cartagena de Indias. En sus investigaciones el escritor no abandona los detalles. “La preocupación del personal y del ejercicio del gobierno al tomar las decisiones, la rigidez de los principios y hasta el temor al mar, único conductor de sus ambiciones” están bien estudiados y relatados. Los detalles mencionados por Cerrato nos hacen a veces, creer que él también formaba parte del viaje. Desde el comienzo del capítulo de la llegada al Nuevo Mundo, nos damos cuenta de lo difícil de la situación enfrentada por Mutis para comenzar su labor. Disfrutamos por esa narrativa especial del sabio y del autor, de todo lo observado hasta la llegada a San José de Bogotá. Ahí, están su interés, sus conocimientos y su pasión por el futuro, en cada documento dejado para la historia.
Y, dice Cerrato: “Desde su llegada se propuso escribir un ensayo sobre las experiencias adquiridas en sus andanzas. Es él, quien consignará sus observaciones de historia natural, geografía, costumbres etc” Es con este objetivo concreto que se propone redactar una relación lo más detallada por medio de: “apuntamientos diarios, trabajo que no quise dispensarme, queriendo sacar algún punto de mis tareas. Todas la noticias en asuntos de alguna importancia han llamado mi atención, más son las que forman el cuerpo de alguna obra que permanecerá en vía hasta la conclusión de mi viaje”. No pueden existir dudas acerca del triunfo de aquellos primeros sueños. El sabio se entrega a su obra.
Y, vuelve Cerrato a subir la escalerilla de un barco para llevarnos a caminar los caminos en los cuales Mutis recoge plantas, animales, tierras y criterios y nos traslada desde su libro a aquel ayer increíble, desde el cual salieron los triunfos del sabio Mutis. Avanza, avanza el mundo de la cultura en España y con ello continúa el establecimientos de observatorios, academias, centros investigativos, en fin todo lo concerniente a una cultura esperada y deseada.
Los gaditanos emprendieron la conquista del Nuevo Mundo con la emigración de muchos de ellos. Entre aquellos emigrantes estaba el sabio Mutis. Cerrato nos continúa demostrando como la vida de aquel gaditano fue larga en las rutas que lo llevaron a nuevos sueños y a nuevos estudios. Su ilusión sigue siendo poder desarrollar una historia natural de América Septentrional. Entiende como en el nuevo continente podrá desarrollar su gran vocación científica y los nuevos descubrimientos adelantarán grandes beneficios. Hubo pasión en aquel hombre, buscando lugares para juntar plantas, conocerlas, clasificarlas y entregarlas al mundo de la ciencia para beneficio de la humanidad necesitada de ellos.
Los descubrimientos nacen porque los sabios crecen y engendran ideas y las ideas llevan a convertir en nuevo lo descubierto y a hacerlo siempre paso de futuro. Vemos en el trazo incansable de la mano del escritor, la grandeza de los estudios conductores de sabiduría y de beneficios y la admiración de la vida y de los descubrimientos hechos por el sabio Mutis en sus viajes y experiencias logradas a través de su interés en el descubrimiento de la tierra americana y en lo incesante de su labor investigativa y científica, pasando por el camino de la vacunación, elemento importante en los pueblos de aquella era y hasta nuestros días. En fin nos quedaron en el relato de la vida de “El Sabio de Cádiz”, gracias a este estudio detallado del escritor: historias, vidas, ciencia, descubrimientos y por supuesto admiración por un trabajo bien caminado por los campos de la investigación del autor y de su gusto histórico. Treinta y tres años del trabajo de un sabio, las pruebas del logro a través de la descripción de 2.606 especies y de 26 variedades de plantas representadas, la catalogación de 20.000 plantas y de 7.000 animales a parte de otros elementos ilustrativos nos llevan a reconocer en el libro “El Sabio de Cádiz” como a un libro histórico reconocido y mostrado por los continuos viajes a través de la historia, de Rafael Cerrato Salas.
Rafael Cerrato Salas, merece respeto por el trabajo realizado en las páginas de su libro, admiración por su constante labor histórica y felicitaciones por permitir que su mente, sus conocimientos y la especial literatura de su obra se junten para hacernos vivir la vida de “El Sabio de Cádiz”.